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La Galana – encuentros y momentos

La palabra Galana casi no se puede traducir a otros idiomas. Equivale un poco a la palabra inglesa gentlewoman que también la utilizamos en Alemania. Este anglicismo raro no me decía mucho y así me atreví de ir más lejos para descifrar el significado de este vocablo. Quién revuelca diccionarios españoles o mira en google, descubre conceptos bien diferentes, que llevan desde dama noble hasta puta, hecho que incitó a principio del Milenio mi creatividad, para llenar el nombre de la marca de mis cigarros con unos valores propios. Para mí La Galana es una mujer que disfruta de la vida, que se permite tomar lo que quiere y goza a la vez su feminidad.

La Galana – esto soy yo, Annette Meisl, una mujer en sus mejores anos, que no revela su edad, porque estoy convencida que una mujer puede dejar de contar sus anos a partir de los 39, para más bien pasar a celebrar a cada uno de ellos de la manera más alegre, como lo hago yo, con mis fieles compañeros y compañeras de camino, con ron caribeño, cigarros cubanos y música hecha a mano. Pero os revelo: ya he celebrado los 39 bastante más de una vez!

Un condimento importante en mi vida proviene de las personas que el tal llamado destino hace llegar a mi salon de cigarros, al cuál abrí en Colonia cuatro anos después de inscribir mi marca. A veces sus caracteres pasan casi por inadvertidos, pero mas bien se trata de personajes brillantes y fuera de lo común, que despiertan en mí la impresión de que se han caído – igual que mi salon – un poco del marco físico del tiempo, para encenderse un puro entre maletas antiguas y viejas radios llenas de polvo y contemplar las nubesitas de humo.

Cuántas veces venían mis clientes, sin que yo había llegado a saber, qué personajes, qué historias de vida y qué sabidurías se escondían en ellos! Hasta que un día decidí de hacerles a algunos una entrevista, grabar las conversaciones y publicarlas – con su permiso, por supuesto.

Mi tío preferido me decía una vez, que esos momentos y encuentros se pueden enfilar como perlas preciosas sobre el hilo del recuerdo, una cadena de perlas imperecedera. Y esas perlas nadie puede robar, de ellas se hace la riqueza verdadera de la vida. Y esas perlas las quiero compartir con vosotros. Provienen de mi salon La Galana en Colonia, pero también de mis diferentes viajes por el mundo. Los voy a publicar con regularidad suelta y me alegra recibir vuestro feedback y comentario.

Qué lo paséis bien al leer!

Vuestra La Galana – Annette Meisl

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